Un Equipo Muy Especial – La manada hermanada.

Bates, gorras, equipo de chicas y mucha mucha “tierra en la pollera”!

¡Ahh..Que película hermosa! No hay vez que no termine lagrimeando, y eso que no suelo llorar por cualquier cosa, todo lo contrario! Pero este film ya desde el comienzo va tejiendo poco a poco un nudito emocional en el pecho, que sube despacio por la garganta y solamente afloja cuando termina viendo la luz a través de los lagrimales. Aunque, no me interpreten mal, no es un llanto de tristeza, es una emoción diferente, única, la alegría de empatizar con una historia tan auténtica como espléndidamente contada.

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“Un equipo muy especial” entretiene, motiva, visibiliza, provoca tanto carcajadas como sonrisas de ternura y lo más importante; te llena de unas ganas locas de entrar a la pantalla y ser parte de ese equipo. No, les prometo que no estoy exagerando, porque esto mismo es el tema central de la película. ¿Cual? El deporte como el mejor vehículo que existe para mamar sororidad.

Ambientada en los años ’40, con un guión de Kim Wilson y Kelly Candele, basado en la experiencia de la madre de éste, Hellen Callaghan, quién jugó para el “All American Girls Professional Baseball League”, como así también su hermana Marge Callaghan e inspirado en la vida de Dotti Collins, la mejor jugadora de esa liga. Dirigida por una mujer, Penny Marshall. Protagonizada magníficamente por Geena Davis –Dottie Keller-, Lori Petty –Kit Keller-, Rosie O’Donnell – Doris-, Tom Hanks –Jimmy Dugan- y Madonna –quien además de personificar bastante bien a “All the way” Mae (ya que el papel requería que actuara básicamente de ella misma) compuso especialmente para la película la canción “This used to be my playground” que sale mientras los títulos corren sobre el final y por la que fue premiada con un Golden Globe-. La música original fue compuesta por Hans Zimmer. El film se estrenó en 1992.

Claro que alcanza unos merecidos cinco tomates verdes fritos, integrando así el selecto PODIO de La Sororiteca.

 

Si no la vieron, tienen que verla, es una de esas películas que te hacen esbozar una sonrisa cuando alguien las nombra, o con su mero recuerdo. Un clásico sororo que se nos queda adentro para no irse nunca más 🙂

Y hasta acá llegamos si no la vieron, vayan a disfrutarla por primera vez –lo que daría por volver a vivir ese momento!- buen viaje y nos leemos en unas horas!

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AVISO: La reseña que sigue contiene SPOILERS por todos lados. Si no la viste NO SIGAS LEYENDO. Te cago la película, en criollo.

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(Recomiendo leer esta reseña escuchando el Soundtrack Original , que también te dejo al final de esta página)

Empecemos diciendo que si tengo que ponerme a describir todas las metáforas sobre las que está construida esta película, nos quedamos a vivir acá. Porque son muchas y muy hermosas. Así que voy a limitarme a reseñar y comentar sólo los puntos más interesantes y menos obvios del film, ¿Les parece?

Cuando les dije que el deporte era el mejor vehículo para mamar sororidad, me refería a que no hay mejor forma de absorber libertad. Empodera, se retroalimenta de nuestro estado más animal y –específicamente en los deportes grupales- nos da pertenencia, nos convierte en MANADA. Cuando estamos todas juntas, trabajando, pensando, luchando por un mismo objetivo somos todas una, tanto que hasta la regla se nos alinea! Si no lo practican, permítanme aconsejarles empezar AHORA. Es un viaje de ida del cual no se van a querer bajar nunca más. Como esta película nos enseña, no hay edad para empezarlo ni dejarlo, podemos continuarlo por el resto de nuestra vida.

Que bien nos hace el deporte chicas!

Es una actividad visceral que saca la fiera que llevamos dentro. Nos obliga a descubrir quién realmente somos y  a romper todas las estructuras que nos enseñaron. Es un tren que hermana y sorora. Es muy hermoso y preciso que el lema de esta película sea “Dirt in the skirt!” (algo así como “Tierra en la pollera!”), este lema es un grito de guerra, un aullido para salir a embarrarse deconstruyendo los roles asignados a nuestro género. Que peligroso para el patriarcado que las chicas vivamos el deporte!

En la peli, las señoras machirulas de la radio protestan al respecto:

-“Cuando nuestros hombres vuelvan de la guerra, que clase de mujeres se encontraran?…El más claro ejemplo de esta confusión sexual…” -(nótese que no hay conciencia de género en el discurso machista)-“…son las mujeres jugando Baseball.”

Pero claro, se quejan por la “confusión sexual” y les parece bárbaro que las chicas sean humilladas, burladas, subestimadas, que no se les den las mismas posibilidades que a los deportistas hombres aún teniendo mejores aptitudes, está todo perfecto con que se las vista con uniformes que ponderan complacer a la audiencia por sobre la protección de las atletas, fenómeno que las publiciten en tv teniendo que maquillarse en el campo de juego, sirviendo café, tejiendo, cocinando, haciendo cualquier actividad MENOS la que profesionalmente hacen, a nadie molesta que se les asigne un “entrenador” que es el vivo retrato del machismo, atribuyen sus éxitos a los masculinos que las rodean, las obligan a continuar con sus tareas de crianza (aun cuando sus esposos están desempleados en casa), tienen que fumarse lances hasta de un nene de 14 años, y muchas otras situaciones opresivas más. Pero de nuevo, con eso la sociedad no se ofende. (“Tranquilos que las paredes están bien.”).

Las chicas desde el comienzo, en cambio, se toman en serio tanto a sus compañeras como a su equipo y se ayudan entre sí de forma sorora: Dottie y Kit plantan las valijas en el suelo cuando ven que a Marla no la elijen por ser convencionalmente fea, Mae le enseña a leer a Shirley, componen canciones para honrar a todas las jugadoras de la Liga, a Marla la empoderan y termina enamorándose de un hombre feminista con quien emparejarse de igual a igual, pudiendo continuar con su actividad deportiva. Todas hacen su parte para el bienestar de la compañera.

La película también retrata brevemente en una de las escenas a las otras mujeres olvidadas, las que en la misma época vivían opresiones no sólo de género si no también raciales, a quienes ni siquiera se les dió la posibilidad de jugar, mostrando claramente ser más que idóneas para hacerlo.

Todas con sus particularidades conforman este grupo de mujeres amigas y compañeras: tienen sexualidad activa (representada por Mae), tienen fortaleza fisica no convencional (Doris trabajaba de patovica), tienen un monton de aspectos y modos que escapan al estereotipo femenino (“fea, gorda, varonil”, etc) e inclusive tienen el estereotipo femenino físico (Ellen Sue es una ex Miss Georgia), pero no por eso ellas se dejan encasillar en su rol de género y siguen haciendo lo que les pide el corazón.

Hay una escena de Doris que me gusta mucho, contándoles a Betty y Kit sobre su novio (“Que sea feo no es lo importante, lo importante es que es estúpido, desempleado y me trata mal”) y cuando las chicas le cuestionan por qué elije estar con él, dice:

Doris: “¿Por qué? ¿Por qué creés? Porque ningún otro chico nunca… ¿Sabes? Siempre me hicieron sentir como que yo estaba mal, equivocada…Como si yo fuera una chica loca, o extraña, o rara…o ni siquiera una chica, solo porque juego al beisbol. Yo también lo creía, sabes? Pero ya no. Quiero decir, mirá! Mira cuantas somos, y creo que todas estamos bien…”

Betty: “Así es…

Doris : “Dame eso” -rompe la foto y tira los pedacitos por la ventana del autobús, dejando atrás esa mentalidad estructurada e infeliz- “Adios, Charlie!” -le grita, despidiéndose en realidad, más que de el ex novio, del patriarcado propio.-

Al igual que Doris, todas renacen al darse cuenta que pueden ser otra cosa que “mujeres”. Por eso cuando Ira les comenta a las chicas que la liga podria ser cancelada debido a la escasa audiencia, todas se desesperan. ¿Por qué? Porque ahora que despertaron, no pueden volver a su vida anterior. Porque quien no se mueve no siente las cadenas, pero una vez que te moviste y las sentiste no podés dejar de verlas. Porque la libertad es un viaje únicamente de ida. Porque ahora tienen la noción de que pueden ELEGIR.

Quiero resaltar también un diálogo entre Mr. Harvey e Ira Lowenstein que me parece crucial:

Mr. Harvey: “Ira, hiciste un trabajo fabuloso, no lo olvidaré” –Viendo a toda la gente que saltaba y alentaba al equipo.

Ira Lowenstein: “Muchas gracias Mr. Harvey, lo valoro viniendo de usted, pero para serle franco, son las chicas las que merecen las felicitaciones…

M.H: “Ah si sí…son grandiosas, desafortunadamente ya no las necesitamos. ¿Quieres un maní?

I.L: “No… ¿A que se refiere?

M.H:¿Cómo que a qué me refiero? Estamos ganando la guerra, la situación cambió, el mismísimo Roosevelt dijo que la liga masculina de baseball no será cancelada, ya no necesitaremos a las chicas el año que viene.

(…)

I.L: “Supongo que así será también en las fábricas…”Volvieron los hombres, a llorar al cementerio”…Primero les dijimos que era su deber patriótico salir de sus cocinas para ir a trabajar. Y ahora cuando los hombres vuelven las mandamos de vuelta a la cocina…!

M.H: “¿Y que propones que hagamos…mandar a los hombres a la cocina? No lo creo.”

I.L:“Sabe lo dedicadas que son estas chicas? ¿Por todo lo que han tenido que pasar? Juegan con tobillos hinchados, dedos quebrados…¡viajan en autobús toda la noche para jugar partidos dobles a la mañana siguiente!”

M.H: “Las compensaré…”

I.L:¿Con qué?… Con barras de chocolate?”

M.H: “Ya me cansé de escucharte, Ira…”

I.L: “Señor Harvey, quisiera su permiso para hacerme cargo de la liga.”

Ira Lowenstein fue un aliado clave de las chicas de la liga. Sin ese contacto interno, no hubiera existido la posibilidad de continuar haciendo la utopía realidad. Es necesario tener masculinos aliados, ellos pueden de forma simple, utilizar el poder que la sociedad machista les desbloquea de nacimiento y habilitarnos un pase gol de posibilidades necesarias para nuestro empoderamiento. Amigos aliados.

Como ya les dije doscientas veces y lo seguiré repitiendo, el deporte nos empodera y no estoy hablando únicamente de la sociedad patriarcal, estoy hablando de un empoderamiento total. En la película esto se ve representado por Kit, quien  vive bajo la sombra de su hermana, y necesita cortar con ese cordón umbilical, separarse para poder encontrarse también. Ella libra una batalla emocional dentro del film, que es diferente a la de las otras chicas, todavía más compleja, por eso cuando es transferida de equipo encuentra su verdadera manada y comienza a brillar.

La metáfora de Dottie soltando la pelota en el último segundo es casi literalmente, pasársela a su hermana, entregarle el poder individual que Kit no estaba pudiendo alcanzar. Ella a sí mismo, representando a todas las mujeres que abrieron caminos, también le “pasa la pelota” con el ejemplo a las generaciones siguientes:

Kit: “¿Quieren ser jugadoras profesionales cuando sean grandes?”

Nenas: “Sí!!!”

Kit: “Como te llamas?”

Nena: Angelina.

Kit: “¡Tienen que entrenar realmente duro!…¿Que les gusta más? ¿Batear o lanzar?

Nenas: “Batear!!!”

Kit: “A todas les gusta batear?…¿Como te llamas?

Nena: “Mary”

Kit:“ ¿A quien alientan…?”

Nenas: “RACINE!!!”

Kit: “¡Eso mismo me parecía!!…Ok chicas, sean buenas! …Ensúciense!”

Nunca un consejo más acertado para las generaciones siguientes. “¡Ensúciense!”, como la versión infantil de “¡Tierra en la pollera!”.

Ya con olorcito a final, cuando Dottie decide irse, intenta hacerlo sin avisar, huyendo, como si nada hubiera pasado y esa experiencia no hubiera cambiado nada en ella. Al arrepentirse, volver y jugar el último partido, metafóricamente hace las paces de su nueva mirada empoderada, con la vida de esposa. Lo vemos a Bob alentando orgulloso en las gradas.

También cuando se encuentran Dottie y Kit mayores, se nos muestra que Kit tiene una familia MUY numerosa, aún ella habiendo elegido dedicarse completamente al deporte porque así lo sentía, eso no la alejo de una vez que quiso y tuvo ganas, tener una familia grande.

Por el contrario Dottie, quien eligió la vida familiar no se muestra con nadie, está sola. Poniendo el foco en que todo puede cambiar de repente, por eso es importante hacer lo que una realmente siente siempre, en el momento que lo siente.

La escena final es hermosa, todas las jugadoras aun a edades avanzadas siguen jugando con el mismo entusiasmo de siempre, ya que el deporte no es una cuestión física, es una cuestión de PODER PROPIO. Si queres saber REALMENTE quien sos, hacé deporte. Nada va a enfrentarte diariamente a vos misma, a tu capacidad de resiliencia y superación que la elección de hacer eso, tengas la edad que tengas, hagas el trabajo que hagas, y lleves la vida que lleves. Va a aumentar tu seguridad y autoconfianza. Y en el camino te va a llenar de AMIGAS. ¿Hay alguna otra forma mejor de empoderarse?

 

De yapa, les dejo 11 DATOS CURIOSOS bien interesantes:

 

1. Los personajes que se ven entrando al Salón de la Fama del Baseball y jugando mientras corren los créditos son todas las auténticas jugadoras de la liga que la película retrató.

 

2. Para tener suficiente material y ambiente grupal certero, la directora les pedía a las actrices que improvisaran continuamente y también las filmaba jugando realmente entre ellas.

3.Todas las actrices que audicionaron para la película tuvieron que probar que eran atléticas, y no se utilizaron dobles para el rodaje! Todas las chicas decidieron hacer sus propias escenas. En el único momento que vemos una doble es en la famosa atrapada con apertura de piernas de Geena, ya que si bien la actriz tenía la habilidad de elongarse de esa forma -y lo hizo-, no conseguía hacerlo deslizándose a la carrera para uno de los planos.

 

4. El elenco tuvo que prepararse físicamente previo al comienzo del rodaje participando de entrenamientos de baseball seis días a la semana, durante siete meses y medio.

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5. Absolutamente TODOS los moretones, raspaduras, frutillas y rayones que se muestran en el film, fueron REALES. Son los souvenires que se fueron llevando las actrices durante el rodaje de las escenas, y la directora decidió, acertadamente, utilizarlos para darle verosimilitud al relato. Sí, ya sé lo que están pensando…la MEGAHEMATOMA de “Alice” –Reneé Coleman– también! La cual tardó casi un año entero en sanar. Anotémosla en la lista de “Actrices que se ponen la 10” minimamente por favor.

6. Geena Davis se unió al equipo a último momento –reemplazando a la actriz originalmente elegida para el rol, tan a las apuradas que su audición se hizo en el jardín de la casa de la directora Penny Marshall-, tan sólo unos días antes de comenzar a rodar. Pero Geena (otra para la lista anterior!) en cuestión de dos semanas ya jugaba como una campeona y le ganaba regularmente a sus compañeras cuando se armaban divertidas competencias fuera de cámara. Dicho esto, la única con la que no podía era la ágil Lori Petty, quien en escena tenía que ingeniárselas para desacelerar su ritmo y ser vencida por Geena, mientras aparentaba ir a toda velocidad.

7. La que sí podía seguirle el ritmo a Lori Petty era Rosie O’Donnell, con quien competían a diario para entretener a sus compañeras entre tomas. Rosie tiene además la insólita habilidad de lanzar dos pelotas bien direccionadas al mismo tiempo, como nos muestran claramente en una de las escenas.

 

8. La temperatura promedio durante el rodaje de los partidos era de 38º, y los uniformes de las actrices estaban hechos de… pana! calurosa situación que fue paleada gracias al alegre ánimo grupal que se respiraba en el set.

 

9. Doris –Rosie O’Donnell- le dice irónicamente a Dottie –Geena Davis- en una de las escenas, después de que la segunda haga una rápida cuenta matemática “Que sos? Una genio?”, situación que derivó en que todo el elenco se enterara que Geena Davis de hecho lo es, ya que tiene un IQ de 140 y esta puntuación es considerada literalmente el punto de comienzo del nivel “Genio”. Buena, Geena!

10. Aunque parezca mentira, la realidad supera la ficción, y en la vida real todas las jugadoras de la liga debían asistir a la “Escuela de Belleza y Encanto” de Helena Rubenstein luego de las prácticas de Baseball diarias para mejorar su imagen y comportamiento, en donde les dictaban clases de etiqueta, higiene y el código de vestimenta de la liga y época era enseñado y reforzado. Horror!

 

11. Para alivianar el tedio entre tomas Geena arengaba al equipo a cantar canciones de “Jesucristo Superstar” y para entretener a los extras durante los tiempos muertos del rodaje en los estadios las chicas hacían payasadas y hasta Rosie O’Donnell y Tom Hanks les hicieron sesiones de “stand up”.

Bueno…da la impresión de que las chicas se divirtieron de lo lindo rodándo este film, no les parece? Creo que todas coincidimos en que SE NOTA.

Les dejo parte del Soundtrack original para que lo disfruten, como siempre!


 

Nos volvemos a encontrar en la próxima reseña!

Anna.

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