Las Sufragistas – Ningún derecho se ganó pidiendo permiso.

 

 

Como siempre les digo (y no voy a cansarme nunca de repetir) hay que cuidar mucho las historias que nos dejamos contar. Y las que son necesarias, urgentes de oir son las que nos hablan de nuestra historia, de nuestra identidad y de nuestra libertad. Son justamente esas historias tan poderosas las que a través del silencio y la invisibilización nos escondieron, nos esconden y seguirán escondiendo los poderosos de siempre. Las que no les convienen que escuchemos, que divulguemos.

¿Por qué?

Porque nos hermanan, nos empoderan y nos hacen dar cuenta que desde hace siglos las mujeres venimos agrupándonos y organizándonos al igual que lo hacemos ahora para reclamar por las mismas injusticias.

¿Qué nos quieren enseñar al esconder esto?

Que estamos solas. Que somos las primeras en darnos cuenta. Que somos tres gatos locos en el mundo que no van a poder cambiar nada. A acostumbrarnos. A ser serviles al sistema, a nuestras familias y al patriarcado.

¿Que nos enseñan estas historias?

A agruparnos, a movilizarnos. A llamar a la acción. A encontrar manada.

Es por eso que es sumamente importante difundir éste tipo de películas, que nos cuentan qué sucedió y cómo lo hicieron todas estas mujeres “simples” . Que nos identifican, porque podemos ver mucha de nuestra realidad reflejada en una película aún de principios de siglo, aún de otro país. Porque la agresión a la mujer es global, porque esta opresión es universal. “La mujer es el negro del mundo. La mujer es la esclava de los esclavos.”

Si bien la película, como film en sí por momentos se torna un poco lenta y tediosa, por su tema principal merece unos completos 5 tomates verdes fritos ya que lo que logró que estas pioneras alcancen el objetivo fue sin lugar a dudas su gran unión, compromiso con la causa y sororidad.

“Las sufragistas” es una película de ficción basada en hechos reales, que relata la lucha para conseguir el sufragio femenino en Gran Bretaña, espectacularmente ambientada a finales del Siglo XIX y principios del XX. Fue estrenada en 2015. Está protagonizada por Carey Mulligan -Maud-, Helena Bonham Carter -Edith Ellny- y Meryl StreepEmmeline Pankhurst-. El guión fue escrito por Abi Morgan y fue dirigida por Sarah Gavron. La banda sonora original fue escrita por el francés Alexandre Desplat (pueden escucharla completa acá). Es la primera película en la historia que fue aprobada para rodarse en el Parlamento del Reino Unido. 

Para este film (aunque es una ficción) como está basada en hechos reales no voy a realizar la separación de “si la viste”, “si no la viste” ya que no lo creo necesario. Es lo suficientemente clara y concisa. Simplemente voy a dejar un texto del discurso de Emmeline Pankurst (líder del movimiento sufragista) porque cada palabra es sumamente motivadora:

Durante cincuenta años hemos trabajado pacíficamente para asegurar el voto femenino.

Nos han ridiculizado, maltratado e ignorado.

Ahora nos hemos dado cuenta de que las acciones y el sacrificio deben ser la orden del día.

Estamos luchando para que exista un tiempo en el que cada niña nacida en el mundo tenga la misma oportunidad que sus hermanos. Nunca subestimen el poder que tenemos las mujeres para definir nuestros propios destinos.

No queremos romper las leyes. Queremos hacerlas.

Sean militantes, cada una de ustedes a su manera. Aquellas que pueden romper ventanas, rómpanlas. ¡Aquellas que puedan atacar aún más el sagrado ideal de la propiedad, háganlo! ¡Nos han dejado sin otra alternativa que desafiar a este gobierno!

Si tenemos que ir a la cárcel para obtener el voto, que sean las ventanas de este gobierno las que se rompan, no los cuerpos de las mujeres! ¡Incito a esta reunión y a todas las mujeres de Gran Bretaña a la rebelión!

¡Prefiero ser una rebelde que una esclava!”

Para terminar, les cuento que en Argentina este año (el 23 de Septiembre de 2017) se van a cumplir sólo 70 años de la aprobación del sufragio femenino. Sólo 70 años desde que nos dejaron de ver, legalmente al menos, como propiedad del padre, hermano, marido, cafisho o cliente. Sólo 70 años en los que las mujeres argentinas tuvimos la posibilidad de empezar a ser consideradas ciudadanas, y poder ejercer el derecho que ese título nos otorgaba. Sólo 70 años desde que comenzamos a ser legalmente personas. Yo tengo 30, así que cuando nací hacía sólo 40 años. No es nada. Realmente hay gente que piensa que ya no hay igualdad por alcanzar? Realmente piensan que vamos a parar? No nos vamos a conformar con migajas. Nos vamos a seguir agrupando y organizando. Y el miedo va a cambiar de bando.

Como yapa les dejo una de las canciones de la Banda Sonora Original de Alexandre Desplat, “Oh Freedom” (“Oh Libertad”) que es la que mejor representa esta lucha interminable por igualdad.


Nos volvemos a encontrar en la próxima reseña!

Anna.

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